Seleccionar página

Cómo Estudiar Un Caso Jurídico

La actividad del abogado es técnica. Se traduce en utilizar ciertos medios para alcanzar el resultado a partir de las circunstancias iniciales dadas. Entre esos medios los abogados intentamos predecir y provocar decisiones concretas, con mayor o menor grado de eficacia.

01

MARZO, 2017

Derecho procesal
Estudio de caso
Estrategia legal

¡Hey! Danos LIKE y sigue todas nuestras publicaciones.

Adentrar en la práctica de la abogacía es una cuestión difícil debido a diversos factores, entre ellos el desconocimiento de cómo debe abordarse el estudio de un caso jurídico.

Un abogado recién recibido, con conocimiento de la disciplina jurídica en donde desea ejercer, entre en contacto con el primer cliente en el inicio de su práctica profesional. El cliente plantea su problema y después de un tiempo concluye su explicación, pero el joven profesionista no entiende claramente qué es lo conducente al respecto para solucionar el problema.

Esta circunstancia es más común de lo que podría creerse. La enseñanza de nuestra disciplina en las escuelas de derecho consiste en el conocimiento de teorías y conceptos que, en muchos casos, se cree que no sirven de nada para la práctica profesional.

Independientemente de esta idea, completamente infundada, dado que las teorías y conceptos ayudan a comprender los materiales jurídicos con los que trabajamos los operadores jurídicos y, sin los cuales, no se podrían interpretar correctamente, el problema es que en el estudio del derecho pocas veces se enseña cómo abordar el estudio de un caso.

Tal circunstancia se traduce en las dificultades que tienen los nuevos abogados e, incluso, aquellos que ya tiene tiempo de experiencia pero aún no tiene una metodología adecuada para abordar la estrategia en el planteamiento de un caso y sin la cual dificultaran su labor, las soluciones y quitar el problema al cliente.

Por ello, es importante establecer algunos lineamiento generales sobre cómo ha de ser estudiado un caso. Qué mejor que seguir al destacado jurista Genaro R. Carrió en su obra Cómo estudiar y cómo argumentar un caso, para proporcionar consejos en torno a esta situación.

En primer lugar, es importante señalar que Carrió es muy claro al señalar que no existe una especie de “receta” única para estudiar todos los casos en un grado aceptable de utilidad, esto debido a la variedad de matices que tiene cada una de las áreas del derecho así como del caso en particular, lo cual impide establecer reglas estrictas en torno a cómo abordar el estudio de un caso.

Sin embargo, es posible establecer lineamientos generales que deben tomarse en cuenta y que deben complementarse con las particularidades de la materia y el caso específico.

Para lograr establecer esos lineamientos lo primero que debemos saber es que entendemos por el término “caso”. En una primera aproximación podría decirse que:

“…hace referencia a un problema práctico. Una persona C (Cliente), que se encuentra en las circunstancias H (un conjunto de hechos), desea obtener un resultado R (un cierto estado de cosas). ”

Para lograr ese resultado es necesario utilizar ciertos medios que solamente pueden ser usado por algunas personas: los abogados. Esto debido a que poseen unos conocimientos y experiencia en torno al uso de tales conocimientos. El cliente C se encuentra en unas circunstancias H y quiere conseguir el resultado R, por ello se dirige a un abogado para que le consiga tal resultado o al menos le explique la forma como debe de conseguirlo.

La actividad del abogado es técnica. Se traduce en utilizar ciertos medios para alcanzar el resultado a partir de las circunstancias iniciales dadas. Entre esos medios los abogados intentamos predecir y provocar decisiones concretas, con mayor o menor grado de eficacia.

Caracterísitcas de un caso jurídico.

La dificultad de plantear reglas para abordar el estudio de un caso jurídico radica en sus características, que de acuerdo con Carrió son:

1. Puede tener no solamente una sino diversas soluciones.

2. Puede ser que en el caso no existe ninguna solución que lleve desde las circunstancias específicas H hasta el resultado R.

3. Puede ser que R sea inalcanzable o alcanzable de manera inconveniente o demasiado onerosa.

4. La situación inicial nunca puede ser descrita totalmente. Solo se puede hacer una descripción selectiva de ella.

5. Puede ocurrir que el principio de la solución consiste en alterar sustancialmente lo que se presenta como la posición inicial. Piénsese en el efecto que puede tener una medida cautelar eficaz.

6. Las reglas son numerosas, complejas e, incluso, ambiguas y vagas.

7. Pueden presentarse factores sobrevinientes que alteren el supuesto de hecho inicial, las reglas aplicables y aun el resultado que se considera deseable.

8. Se insertan en un contexto relevante para su adecuada solución (morales políticos, económicos, entre otros).

9. Frecuentemente hay alguien (la contraparte) que trata de resolver el problema de otra forma.

10. Puede que no haya acuerdo en torno a la situación inicial, o del alcance de las reglas, y se hace necesario que un árbitro imparcial decida sobre las cuestiones controvertidas.

11. La solución del caso jurídico tiene que insertarse en el tiempo y hacer cargo de su transcurso.

Ante este contexto ¿Cómo estudiar el caso jurídico? ¿Se pueden establecer reglas para estudiar un caso? Y si es así ¿Qué reglas pueden ser de utilidad para estudiar un caso?

Plantear una solución provisional al caso jurídico y ponarla a prueba

En primer lugar es necesario planear una solución provisional y ponerla a prueba.

Podemos iniciar preguntándonos sobre el resultado que se desea obtener.

1. Dentro de los límites posibles investigar qué desea en realidad nuestro cliente y porqué.

a) Esto permitirá determinar si el resultado es posible;

b) Si ese resultado lo quiere porque no sabe que puede obtener otro resultado mejor; y,

c) Determinar si estamos en posibilidad de ayudar a nuestro cliente a conseguir su resultado (no dejarse llevar por el pago).

Conocer las circuntancias del caso jurídico

Posteriormente podemos considerar las circunstancias.

1. Entrar en el conocimiento de las circunstancias lo mejor posible.

2. No creer sin cuestionamientos toda la versión de nuestro cliente ni de sus asesores (muchos factores impiden a las personas no ver con objetividad sus circunstancias).

3. A partir de cuestionarnos e investigar sobre las circunstancias, formarse una opinión propia. Nada peor que notar en pleno proceso que los hechos son distintos a como considerábamos (nuestro cliente, su familia o asesores pueden informarnos erróneamente u omitir información por considerarla “irrelevante”).

4. Pedir un memorándum completo de los hechos y, de ser posible, revisar directamente documentos relativos al caso, el lugar del hecho, escuchar directamente a los testigos de la versión.

Estudiar el nexo entre las circunstancias y el resultado

Finalmente estudiar la relación del nexo entre circunstancias y resultado.

1. Las circunstancias se continuarán estudiando en relación con la solución provisional. Nuestra solución debe ser puesta a prueba, esto es, determinar si las circunstancias del caso la pueden sustentar y qué probabilidad hay para nos conduzca al resultado.

2. Para poner a prueba la solución, se requiere hacer dos cosas simultánea o sucesivamente, según las circunstancias. Pero la idea es hacerlas todas antes de poner en práctica o confirmar que se ponga en práctica la solución provisional.

Esas cosas son:

a) Comprobar si la solución provisional está correctamente sustentada en las circunstancias y si ese sustento es lo suficientemente consistente para resistir los argumentos contrarios.

Para ello pueden realizarse experimentos mentales:

i) Colocarnos desde el punto de vista de quien tiene interés personal de argumentar en contra y negar las circunstancias o que estas no dan apoyo a nuestra solución provisional.

ii) Colocarnos desde el punto de vista de quien tiene interés objetivo (no interesado) en saber si las circunstancias son como argumentamos y si estas apoyan nuestra solución provisional.

b) Los siguiente para probar la solución provisional es estar lo más seguro de que la solución provisional conduce al resultado.

En esto no hay lugar a experimentar. Lo mejor es analizar qué ha ocurrido en el pasado con casos lo más semejantes al nuestro, tanto en lo referente a las circunstancias como al resultado.

La solución definitiva de un caso jurídico

Una vez determinadas las reglas generales para abordar la solución provisional de un caso es necesario considerar las reglas para obtener la solución definitiva. Se consideran importantes dos reglas de entre las tantas que deben tomar en cuenta los abogados para determinar la solución definitiva.

1. La primera consiste determinar cómo encaja la solución en los otros problemas de nuestro cliente, qué influencia puede tener sobre los mismos. Solo nuestro cliente, desde el conocimiento de sus circunstancias y dificultades, sabrá si la solución que le proponemos es adecuada.

2. La segunda consiste en estar dispuestos a revisar o reajustar nuestras soluciones definitivas tan rápido como se advierta que la práctica no arroja el resultado esperado. No hay soluciones que de antemano puedan ser realmente definitivas.

Como puede notarse, es difícil determinar reglas definitivas e infalibles para estudiar un caso. Pero conocer algunos lineamientos generales para abordar el estudio de un caso es de gran utilidad. ¿Ustedes que opinan?

Publicaciones relacionadas

¡Te invitamos a comentar!