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El jurista, a quién frecuentemente se le atribuye la noble tarea de luchar por la justicia, es un profesionista que, independientemente del rol que desempeñe, realiza una serie de actividades que le caracterizan. Pero, ¿cuáles son esas actividades?

La tarea de responder a semejantes cuestionamientos fue asumida por el destacado jurista y filósofo del derecho Luis Recasens Siches, en un opúsculo con el nombre de este artículo. Para él, la respuesta a la actividad del jurista debe responderse a la luz de la respuesta a otra pregunta: ¿en qué consiste propiamente la ciencia jurídica o jurisprudencia en sentido estricto?

La jurisprudencia

Para el profesor guatemalteco, la ciencia del derecho en el más riguroso sentido de la palabra, esto es, la ciencia que se ocupa del contenido de un determinado derecho positivo, tiene una función meramente reproductora y con carácter dogmático. Consiste en reproducir, mediante la explicación y la sistematización, los materiales normativos suministrados por la fuente del derecho vigente, esto es, trabaja sobre contenidos que recibe de la fuente jurídica, de un modo dogmático.

Quizá se pregunte ¿en qué consiste trabajar de modo dogmático? Recasens Siches determinará que cuando enunciamos que la jurisprudencia tiene una dimensión dogmática nos referimos a la función esclarecedora de lo que es derecho vigente en un momento y Estado determinados. Así, la jurisprudencia en su carácter dogmático “…se limita a aprehender el derecho, que es el que está vigente aquí y ahora, cuyos contenidos se reciben de las fuentes autorizadas para emitirlo, sin que puede ser sustituido ni modificado por una distinta concepción de justicia, ni siquiera sometidos a discusión.”

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El jurista

Caracterizada de esta forma la jurisprudencia, el filósofo del derecho determinará en qué consiste eso de ser jurista. Para ello, determinará qué entiende por este término. En su pensamiento por “jurista”, en el sentido estricto de la palabra, “…refiere la tarea del abogado, la del juez, la del notario o la del funcionario administrativo cuya misión es aplicar leyes y reglamentos ya dictados; y también al faena de un profesor de derecho positivo o escritor de un tratado sobre este.”

Lo que hace el jurista es “…entender esos materiales o contenidos como derecho, a la luz de la esencia del derecho y de los conceptos jurídicos fundamentales; además, entender el sentido objetivo de los preceptos, es decir, interpretarlos; construir después, con los preceptos esencialmente relacionados entre sí, la silueta de la institución correspondiente y extraer de ella todas sus consecuencias, y finalmente, formar con todos los preceptos e instituciones un sistema normativo coherente.”

El instrumento del jurista

Pero ¿cómo hace esto el jurista? Al aproximarse al estudio de las normas de derecho vigentes, lo que hace el jurista es aplicar todo un sistema articulado de conceptos formales (relación jurídica, supuestos, consecuencias, derechos subjetivos, obligaciones, etc.). Estos conceptos legales no se encuentran determinados por los contenidos legales, sino que constituyen la estructura esencial de lo jurídico, condición de existencia de todo derecho y armazón esencial de toda reflexión sobre el mismo, es decir, es el esquema conceptual que emplea la mente del jurista para comprender la ordenación jurídica cualquiera que esta sea.

Para ejemplificar un poco más la idea, puede decirse que el jurista trabaja con un instrumental, el cual no es visible como los ubicados en los gabinetes de física, en los laboratorios del biólogo o el maletín del cirujano, peor es un instrumental tan eficaz como estos. El repertorio de los conceptos jurídicos fundamentales permite al jurista apoderarse eficazmente de su materia.

Una pregunta final posiblemente sea ¿y en dónde quedó la justicia? El profesor Recasens Siches no se olvida de ello. Si el jurista debe ceñirse al derecho vigente, a explicarlo y sistematizarlo sin cuestionarlo, como entraría aquí la justicia. La respuesta es que uno de los fines del derecho vigente es servir a la justicia. Así que al servir al derecho, la intención animadora de la tarea del jurista es hallar una solución justa. Por supuesto, esto es posible siempre y cuando el derecho no vea frustrado su propósito de justicia.

¿Coincides con Luis Recasens Siches? Te invitamos a cometarnos.

 

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