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El Derecho y El Amor: Sus Formas De Relación.

Desde la creación del Derecho en una sociedad democrática hasta la idea de la dignidad de las personas y los derechos humanos se muestra una estrecha relación entre el Derecho y el amor.

 

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FEBRERO, 2017

Literatura jurídica
Derecho
Amor

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El Derecho y el amor son ideas que se han relacionado de diversas formas a lo largo de la historia. La relación actual es más interesantes de lo que puedes creer.

La relación entre el derecho y el amor ha cambiado con el tiempo. Esto se debe a las diversas formas de entender el amor en las diversas épocas. La concepción del amor no fue la misma en Grecia que en Roma, como tampoco lo fue en la Edad Media respecto de aquellas. De la misma forma, el Derecho se entiende actualmente de forma distinta a como se concibió en Grecia, en Roma o en la Edad Media.

Entre los griegos encontramos que el amor integraba los conceptos de eros (amor erótico), agapé (amor tierno) y phila (amor más trascendental, valorativo). Incluso englobó los de amistad y caridad. En obras como la Etica a Nicómaco, Aristóteles señala que la amistad y la justicia refieren la misma cosa y se dan en las mismas personas. Ideas en el mismo sentido pueden encontrarse en Sócrates, PlatónCicerón o Agustín de Hipona. Por otro lado, en la Edad Media, Tomas de Aquino en su Suma teológica al abordar el tratado de las paciones estudia el tema del amor y también el Derecho.

En la actualidad el Derecho se ve claramente diferenciado del amor. En el sentido moderno el Derecho tiene una gran conexión con el concepto de poder político. La concepción del poder político y, la aparición del concepto de soberanía como poder supremo que pretende el monopolio del uso de la fuerza legítima, establecieron un titular exclusivo y excluyente de la producción normativa: el Estado.

Pero ¿Cómo se relaciona el Derecho con el amor?

Existe una concepción del Derecho que nos muestra una radical separación de este con el amor. Al derecho se le vincula con la fuerza y se concibe como un instrumento que regula las relaciones entre las personas en términos de amigo-enemigo en donde el motor impulsor es el odio.

La función del Derecho en estos términos es instrumental, es decir, simplemente intenta mantener el orden de una sociedad de personas en constante conflicto. La explicación en este sentido tiene un origen religioso, en donde se concibe al hombre como pecador y corrupto, en donde es necesario un aparato regulador, pues si el hombre no fuera pecador no necesitaría gobernantes y normas.

Sin embargo, si observamos detenidamente las diversas funciones del Derecho encontramos una serie de relaciones entre este y el amor. Desde la creación del Derecho en una sociedad democrática hasta la idea de la dignidad de las personas y los derechos humanos se muestra esta relación.

En una sociedad democrática puede interpretarse como motor de la vida política la idea de la amista cívica, el respeto a otros, la tolerancia y la participación en tareas comunes.

Sin duda, es en la idea de los derechos humanos en donde encontramos más claramente la relación entre Derecho y amor. Los derechos humanos se regulan a partir de ideales que expresan la dignidad humana, lo que refiere una concepción del valor moral de cada persona, observarlos como un fin y, de ahí, el respeto y la fraternidad con el otro.

Los derechos humanos son ideales inspirados por el amor. Desde un punto de vista no se puede sostener la incompatibilidad entre la amistad (una forma de amor) y la justicia. Por ello, los derechos humanos se pueden interpretar como una tendencia a favorecer, a través del Derecho, el desarrollo integral de las personas. De esta forma el Derecho colabora con el esfuerzo ético de conquistar la libertad moral y la autonomía.

Por otro lado, el Derecho no actúa únicamente sobre personas individuales, sino sobre grupos o colectivos. Para lograr el aglutinamiento de estos grupos en la mayoría de las ocasiones no es suficiente el fin o la idea unificadora sino que la forma de lograrlo es a través de los lazos del amor, la amistad y la fraternidad.

Incluso, lo que mantiene unidad a la sociedad no es el Derecho en sí, sino las relaciones que reconoce este y que se fundan en lazos vinculados con el amor. Los elementos aglutinadores de la sociedad son las relaciones de parentesco, de vecindad y de amistad. De estos elementos surge identidad de pensamientos, sentimientos y conductas con fuerte solidaridad. Estas formas de identidad son reconocidas por el Derecho para lograr la unidad de la sociedad.

Como puede notarse la relación entre el Derecho y el amor es diversa e, incluso, necesaria y complementaria. Si quieres saber más detalladamente sobre esta relación te recomendamos leer el texto en el que nos basamos El Derecho y el amor: sus modelos de relación de Gregorio Peces-Barba.

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